Una vez consensuada la estrategia de cooperación, se debe formalizar
por escrito el acuerdo mediante un contrato en el cual
se especifiquen aspectos tales como el mecanismo de reparto de los beneficios,
los procedimientos de toma de decisiones, los sistemas de incentivos
y de control, los derechos de propiedad. En esencia, se deben especificar
aquellos aspectos que tengan mayores probabilidades de causar fricción.
Las características del acuerdo dependen de la
forma organizativa o jurídica, en que se formalizará el mismo.
