Definición: Es un acuerdo que supone el apoyo
técnico y financiero de una empresa principal a una nueva, la
cual se compromete a prestar los servicios para los que fue creada en
un principio.
Estas nuevas iniciativas económicas se dan en el seno de organizaciones
existentes, o empresa principal, que actúan de incubadoras. Bajo
el amparo de éstas, en lo que algunos denominan “intraempresarialidad”,
por iniciativa de una persona de la organización, que deja la
empresa, se acaba creando una nueva, vinculada o apoyada por la de origen,
adquiriendo independencia y viabilidad propias, en términos de
estructura jurídica, técnica y comercial.
Este tipo de acuerdo es muy utilizado por las empresas multinacionales.
Generalmente manejan una cartera de proyectos -entre 25 y 35 - que pueden
llegar generar cada uno una nueva empresa.
Esta fórmula es cada vez más frecuente dentro organismos
como Universidades y Centros Públicos de I+D, donde los elementos
motores son los investigadores y estudiantes de postgrado. Su acceso
a conocimientos de vanguardia les sitúa en posición privilegiada
para dar el salto en la explotación comercial de oportunidades
basadas en dichos conocimientos.
Ventajas para la nueva empresa :
Se eliminan inconvenientes de las nuevas empresas tales como la
falta de experiencia en el sector, falta de apoyo financiero y comercial,
etc.