
Técnicas para superar los problemas
En los acuerdos de cooperación a las unidades organizativas
de las diferentes empresas que deben trabajar juntas se les denomina
“Interfaz organizativa”. Es posible que entre estas Interfaces
se presenten algunos inconvenientes, por lo que surge la necesidad de
establecer un mecanismo que tenga como objetivo superar dichos inconvenientes
y promover la comunicación para desarrollar adecuadamente el
proyecto. A este mecanismo suele denominársele gestión
de la Interfaz.
La Fundación COTEC, en su libro sobre Pautas metodológicas
para la Gestión de la Tecnología y de la Innovación
en la Empresa, presenta un procedimiento para facilitar la gestión
de interfaces el cual se describe a continuación:
¿En qué nivel organizativo
se presenta el problema?
Los problemas de interfaz pueden producirse a diferentes niveles,
entre unidades de las empresas, entre proyectos, o dentro de cada
proyecto. Dependiendo del nivel, es conveniente crear comités
que faciliten la comunicación y el intercambio de información
entre estos niveles.

¿Cuál es el Motivo
para crear una interfaz?
Cuando una labor se enfrenta a limitaciones de capacidad o ahorro
de recursos, o necesidad de incrementar la producción gracias
a la especialización, es posible que requiera ser realizada
por una unidad organizativa determinada.A la hora de presentarse inconvenientes
con esta unidades es necesario tener claro cuál es el motivo
por el que se crea dicha interfaz, esto facilitará el establecimiento
de sus limitaciones y alcances.

¿Cómo interactúan
las partes?
Debe analizarse el tipo de interacción entre las partes. Se
sugiere, para evitar conflictos de motivación entre las partes,
implementar un programa de rotación de puestos que facilite
compartir información. O, por ejemplo, si los problemas son
por escasez de recursos, se debe buscar un mecanismo de asignación
del recurso escaso por una programación preestablecida.

¿Qué caracteriza a
las tareas que realizan las partes?
Para determinar qué instrumentos se deben elegir para gestionar
la interfaz, se deben analizar las características de frecuencia,
repetición, homologación y complejidad de las tareas.
Además, hay que considerar qué partes con tareas frecuentes
se pueden coordinar con mejor eficacia, qué partes deben trabajar
en ciertas tareas esporádicamente.

¿Qué técnicas
existen para gestionar?
A continuación se presentan algunas técnicas que pueden
facilitar la gestión de estas interfaces, aunque se sugiere
la presencia de un coordinador que se encargue de enlazar a las partes
implicadas y esté cuidando de dicha relación.
Algunas de las técnicas que facilitan la gestión de
interfaces son de carácter personal y otras lo son de carácter
impersonal, sin embargo ambos grupos se centran en mejorar los aspectos
de estructura organizativa o de formas de hacer el proceso.
Entre las técnicas de carácter personal que pueden
facilitar la gestión de estas interfaces destacan:
Trabajo personal
Se refiere a la misión de los mandos intermedios de establecer
un puente que supere las eventuales interfaces organizativas.
Su esfuerzo y éxito suele verse limitado por el escaso
poder de éstos.

Integración de subculturas
La existencia de subculturas entre los socios puede conducir
a una resistencia a cooperar y a una reducción tanto de
la eficiencia como de la eficacia de la cooperación. El
personal debe ser consciente de estos riesgos. Debería
educárseles para enfrentarse a la integración de
ese tipo de subculturas en una cultura común que apoye
el objetivo que estén persiguiendo en cada momento. Por
ejemplo, la formación conjunta puede ayudar a resolver
casos empresariales en ese aspecto.

Formación conjunta
de objetivos
La formación conjunta de objetivos y metas se puede lograr
con la participación en juegos de simulación empresarial
para desarrollar una visión común, aumentando la
conciencia de las diferencias en los objetivos y metas, o preparando
planes de incentivos que apoyen la formación conjunta de
dichos objetivos y metas.

Metas parciales
Se ha observado que la imposición de metas parciales a
menudo puede obstaculizar el logro de metas de nivel superior.
Por ejemplo, los incentivos basados en cuotas de ventas pueden
aumentar los esfuerzos comerciales, pero no favorecen la transmisión
de las quejas de los clientes, lo que podría resultar muy
importante para el personal de desarrollo de productos. Por lo
tanto, se deben evitar las soluciones extremas a objetivos parciales
o funcionales, si existen metas generales pero no se pueden explicitar.

Rotación de puestos
– Mayor formación
Con los programas de rotación de puestos de trabajo o
con una mayor formación, se puede mejorar el aprendizaje
de los socios, ya que con estos programas las personas se relacionan
y tienen la posibilidad de compartir sus capacidades y limitaciones.

Y entre las técnicas de carácter impersonal se destacan:
Reducción de las distancias
Para evitar el aislamiento de los socios es necesario reducir las
distancias mediante la implantación de mecanismos de comunicación.

Transferir los precios y Algoritmos
de descomposición
Si se trata de gestionar el uso compartido de un recurso escaso
sería conveniente distribuir ese recurso a través
de un proceso racional. Eso se consigue estableciendo precios de
transferencia, precios internos que equilibran la oferta y la demanda
de ese recurso escaso.
Los planes más avanzados utilizan algoritmos de descomposición
que determinan esos precios a través de un procedimiento
paso a paso.

Planificación y control
de hitos
En la planificación las tareas se dividen en subtareas; cada
tarea se considera terminada una vez alcanza su hito particular.
Los hitos permiten a todos los socios comunicar el progreso conjunto
alcanzado, controlar desviaciones y analizar las razones de la existencia
de las mismas.

Ingeniería concurrente
La ingeniería concurrente se caracteriza por un desarrollar
un proyecto que se descompone en etapas que se desarrollan en paralelo
con el objetivo de acelerar el proceso de desarrollo de productos.
Esta técnica esta muy relacionada con la ingeniería
concurrente y se caracteriza por gestionar un proyecto que se descompone
en etapas, éstas se desarrollan lo más simultáneamente
posible, lo que se llama “en paralelo”, con el objetivo
de acelerar el proceso de desarrollo de productos. Esta técnica
está muy relacionada con la planificación y control
de hitos.


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